Científicos del Tisch Cancer Institute han descubierto un mecanismo por el cual ciertas células de cáncer de mama regulan sus propias metástasis, impulsan la diseminación desde el sitio original del tumor y determinan rutas para invadir órganos distantes como los pulmones, según un estudio publicado en Cell Reports en Septiembre.

Por primera vez, los científicos han identificado un tipo de célula cancerosa en los tumores de mama triple negativos, que es muy eficiente para invadir y colonizar órganos distantes, pero ralentiza su crecimiento tras la colonización. Estas células tienen un sello distintivo de producción lenta de una proteína llamada srGAP1, que generalmente se atribuye al crecimiento del cáncer.

Los científicos también encontraron en modelos animales que estas células únicas desencadenan un fenómeno que las mantiene en estado latente en órganos distantes como los pulmones. Este es un hallazgo importante porque las células cancerosas tienen que sobrevivir de manera eficiente en sitios distantes, y permanecer en esta existencia «dormida» les permite evadir las terapias que se dirigen al rápido crecimiento normal de las células cancerosas. Las células que se pasan por alto podrían volverse metastásicas más adelante.

«Nuestros hallazgos enfatizan la importancia de considerar los cambios fenotípicos que podrían ocurrir al tratar las células cancerosas con estrategias terapéuticas dirigidas a las células en proliferación, como la quimioterapia», dijo José Javier Bravo-Cordero, PhD, Profesor Asociado de Medicina (Hematología y Oncología Médica) en The Instituto del Cáncer Tisch en Mount Sinai. «Si bien estos regímenes de tratamiento se dirigen a las células en división, también pueden seleccionar células tumorales más invasivas. Nuestros estudios sugieren que pueden ser necesarias estrategias terapéuticas más selectivas que combinen tratamientos contra las células en división y las células latentes invasivas para prevenir la enfermedad metastásica».

Para llevar a cabo este estudio, los investigadores utilizaron imágenes in vivo de alta resolución para visualizar la extravasación, el proceso de las células tumorales que salen de los vasos sanguíneos para entrar en un tejido objetivo. Este evento se observó en tiempo real, revelando con un detalle sin precedentes las primeras etapas de la extravasación del tumor. Los estudios de microscopía revelaron que después de que estas células tumorales invaden los pulmones, entran en un estado latente al secretar la proteína TGF-β2. Los estudios también mostraron que interferir con esa proteína puede bloquear la invasión de células tumorales en los pulmones.

Los socios que contribuyeron a este trabajo incluyen la Universidad Stony Brook, la Universidad de Illinois en Chicago, el Campus de Investigación Janelia en el Instituto Médico Howard Hughes y la Universidad de California en Berkeley.