El parto vaginal después de una cesárea anterior se asocia con un mayor riesgo de cirugía del suelo pélvico en comparación con la planificación de otra cesárea, según una investigación que se publica el 22 de noviembre en la revista de acceso abierto PLOS Medicine. Los hallazgos brindan información útil para ayudar a las mujeres que han tenido una cesárea previa a la hora de planificar cómo dar a luz en su próximo embarazo.

Los nacimientos por cesárea han aumentado considerablemente en todo el mundo : en el Reino Unido, más del 30% de todos los nacimientos ahora ocurren de esta manera. Las pautas recomiendan que las mujeres embarazadas reciban asesoramiento sobre los riesgos y beneficios asociados de los partos posteriores después de una cesárea en comparación con la planificación de un parto vaginal para que puedan tomar una decisión informada sobre esta opción. Sin embargo, hay pruebas limitadas acerca de cómo esta elección afecta el riesgo de las mujeres de sufrir trastornos del piso pélvico, incluido el prolapso de órganos pélvicos, la incontinencia urinaria, el prolapso rectal y la incontinencia fecal.

La Dra. Kathryn Fitzpatrick de Oxford Population Health, Universidad de Oxford, Reino Unido, y sus colegas realizaron un estudio de cohorte de 47 414 nacimientos en Escocia de mujeres con una o más cesáreas previas. Todos los nacimientos ocurrieron entre enero de 1983 y diciembre de 1996, fueron a término y fueron de un solo bebé. Casi el 67% planeó un parto vaginal después de una cesárea y el 33% planeó otra cesárea. Después de haber hecho un seguimiento de las mujeres durante un promedio de poco más de 22 años, 1159 se sometieron a una cirugía del piso pélvico, y esto fue más del doble de probable en las mujeres que planificaron un parto vaginal : más de 1000 años-persona, la tasa fue de 1,75 en el parto vaginal planificado. grupo de nacimiento y 0,66 en las mujeres que planearon otra cesárea. El riesgo de cirugía por prolapso de órganos pélvicos fue tres veces más probable y la incontinencia urinaria fue dos veces más probable en aquellas que planificaron un parto vaginal (índice de riesgo de 3,17 y 2,26 respectivamente).

Los riesgos solo fueron elevados en mujeres que dieron a luz por vía vaginal según lo planeado. Las que planificaron un parto vaginal pero tuvieron una cesárea no planificada cuando estaban de parto tenían un riesgo comparable al de las que planificaron otra cesárea. Los autores esperan que su investigación brinde información útil para las mujeres que han tenido cesáreas previas cuando tomen decisiones de parto en el futuro.

La Dra. Kathryn Fitzpatrick, quien dirigió el estudio, agrega : «Nuestro estudio muestra que para las mujeres embarazadas que han tenido un parto por cesárea en el pasado, aquellas que tienen un parto vaginal en lugar de planificar otra cesárea tienen más probabilidades de someterse a una operación por algunos tipo de trastorno del piso pélvico, como la incontinencia urinaria. Nuestros hallazgos brindan nueva información importante para asesorar al creciente número de mujeres que han tenido un parto por cesárea en el pasado sobre los riesgos y beneficios asociados con sus futuras opciones de nacimiento».