Las jugadoras de fútbol necesitan productos específicamente diseñados, como equipaciones, botas y balones, para optimizar su rendimiento y seguridad en el campo, según un artículo publicado en Sports Engineering. Los autores concluyen que, si bien se han logrado algunos avances en el tratamiento de los requisitos de equipamiento de las jugadoras, aún quedan lagunas esenciales en la investigación, el desarrollo y la producción en el fútbol femenino.

Aunque la popularidad del fútbol femenino profesional ha aumentado en muchos países, como lo demuestra la reciente victoria de Inglaterra en el Campeonato de Europa de Fútbol Femenino de la UEFA de 2022, la tecnología y el equipamiento todavía están diseñados en gran medida para el fútbol masculino. En particular, una revisión reciente identificó solo 32 artículos científicos publicados sobre tecnología en el fútbol femenino.

Kat Okholm Kryger y sus colegas, incluida la capitana del equipo nacional de fútbol femenino de Inglaterra, Leah Williamson, plantearon diez preguntas para resaltar el progreso mínimo logrado en la tecnología del fútbol femenino de élite y las barreras que aún existen para hacer que los equipos personalizados estén disponibles para las jugadoras. Los autores analizan por qué es necesaria la tecnología personalizada para las jugadoras de fútbol y destacan que, aunque las mujeres tienen necesidades físicas diferentes a las de los hombres, los equipos, como las botas y los balones de fútbol, ​​continúan diseñándose para hombres y no para mujeres. Estos problemas pueden aumentar el riesgo de lesiones por botas que no calzan bien y reducir el rendimiento debido al esfuerzo proporcionalmente mayor que se requiere para patear el balón en comparación con los hombres.

Además, los autores informan que muchas futbolistas se sienten incómodas cuando usan pantalones cortos de fútbol (que suelen ser blancos) debido a las preocupaciones sobre posibles pérdidas menstruales. Las futbolistas profesionales también suelen verse obligadas a llevar sujetadores deportivos específicos proporcionados por los patrocinadores de las equipaciones, en lugar del sujetador deportivo óptimo para su físico. Esto también puede reducir el rendimiento y provocar molestias al correr y girar.

Los autores señalan que los fabricantes están reconociendo la falta de desarrollo en la tecnología del fútbol femenino y que hay un cambio positivo hacia productos específicos para mujeres. Sin embargo, los avances están limitados por la falta de investigación existente y se necesita un esfuerzo concertado para abordar las brechas esenciales en la comprensión de las necesidades de las jugadoras de ftbol.