Un alto funcionario de control nuclear de la ONU dijo que la «integridad física» de la central nuclear de Zaporizhzhia, en el sur de Ucrania, atrapada en el centro de intensas hostilidades y combates, ha sido «violada».

«Es obvio que la planta y la integridad física de la planta han sido violadas varias veces», dijo el director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica, Rafael Mariano Grossi, a los periodistas el jueves, según informes de los medios, incluido The Guardian.

Grossi regresó el jueves de una muy esperada inspección de la planta, que está ocupada por las fuerzas rusas y es la más grande de Europa.

“Hubo momentos en los que el fuego era obvio, ametralladoras pesadas, artillería, morteros, en dos o tres ocasiones; realmente muy preocupante, diría yo, para todos nosotros”, dijo Grossi en un video capturado por el periodista independiente Sergio Olmos.

Grossi y un equipo de inspectores del OIEA llegaron a la planta el jueves por la tarde para investigar la seguridad de la instalación después de enfrentar demoras causadas por fuertes bombardeos en el área. Antes de la visita, la agencia dijo que su misión enfrentaba los peligros de una mayor actividad militar, pero dijo que no les impediría completar una inspección del sitio.

«Por supuesto, hay mucho más por hacer : mi equipo se queda», dijo Grossi en un mensaje de video después de recorrer la planta. «Lo más importante», agregó, es que el OIEA está «estableciendo una presencia continua» en las instalaciones.

La visita del OIEA se produce después de semanas de bombardeos alrededor y en la planta, causando daños a las instalaciones físicas, provocando desconexiones de energía y obligando a la planta, que cuenta con personal civil ucraniano, a cerrar en ocasiones. Kyiv y Moscú han intercambiado culpas por varios ataques.

La inteligencia occidental acusó a Rusia de utilizar el estatus de protección de la planta como escudo, lo que ha dejado a las fuerzas ucranianas renuentes a atacar. Las agencias de vigilancia, incluido el OIEA, han advertido que los enfrentamientos aumentan gravemente el riesgo de un accidente importante o un desastre nuclear y han presionado para que se realicen inspecciones internacionales para evaluar la estabilidad de la planta.

Mientras tanto, la Unión Europea ha enviado millones de tabletas antirradiación a Ucrania para que pueda proteger a los civiles que viven cerca de la planta si un accidente desencadena la liberación de radiación.