Un conjunto de datos compilado recientemente captura cuantitativamente las creencias sobre brujería en países de todo el mundo, lo que permite investigar los factores clave asociados con dichas creencias. Boris Gershman de la Universidad Americana en Washington, DC, presenta estos hallazgos en la revista de acceso abierto PLOS ONE el 23 de noviembre de 2022.

Numerosos estudios previos realizados en todo el mundo han documentado las creencias de las personas en la brujería, la idea de que ciertas personas tienen habilidades sobrenaturales para causar daño. Comprender las creencias de brujería de las personas puede ser importante para la formulación de políticas y otros esfuerzos de participación comunitaria. Sin embargo, debido a la falta de datos, han faltado análisis estadísticos a escala global de las creencias de brujería.

Para profundizar la comprensión de las creencias sobre la brujería, Gershman compiló un nuevo conjunto de datos que captura dichas creencias entre más de 140 000 personas de 95 países y territorios. Los datos provienen de encuestas personales y telefónicas realizadas por el Pew Research Center y organizaciones de encuestas profesionales entre 2008 y 2017, que incluían preguntas sobre creencias religiosas y creencia en la brujería.

Según el conjunto de datos, más del 40 por ciento de los participantes de la encuesta dijeron que creen que «ciertas personas pueden lanzar maldiciones o hechizos que hacen que le sucedan cosas malas a alguien». Las creencias sobre la brujería parecen existir en todo el mundo, pero varían sustancialmente entre países y regiones del mundo.. Por ejemplo, el 9 por ciento de los participantes en Suecia informaron creer en la brujería, en comparación con el 90 por ciento en Túnez.

Usando este conjunto de datos, Gershman luego realizó una investigación de varios factores a nivel individual asociados con las creencias de brujería. Este análisis sugiere que, si bien las creencias son transversales a los grupos sociodemográficos, es menos probable que las personas con mayores niveles de educación y seguridad económica crean en la brujería.

Gershman también combinó este conjunto de datos con otros datos a nivel de país y descubrió que las creencias sobre la brujería difieren entre países según diversos factores culturales, institucionales, psicológicos y socioeconómicos. Por ejemplo, las creencias sobre la brujería están vinculadas a instituciones débiles, bajos niveles de confianza social y poca innovación, así como a una cultura conformista y niveles más altos de sesgo dentro del grupo : la tendencia de las personas a favorecer a otras que son similares a ellas».

Estos hallazgos, así como futuras investigaciones que utilicen el nuevo conjunto de datos, podrían aplicarse para ayudar a optimizar las políticas y los proyectos de desarrollo al tener en cuenta las creencias locales sobre brujería.

El autor agrega : «El estudio documenta que las creencias sobre la brujera todavía están muy extendidas en todo el mundo. Además, su prevalencia está sistemáticamente relacionada con una serie de características culturales, institucionales, psicológicas y socioeconómicas».