Los patógenos fúngicos tienen un gran impacto global sobre la salud humana : a menudo son difíciles de diagnosticar y tratar, y existe una necesidad urgente de mejores diagnósticos y tratamientos antifúngicos más efectivos. Usando tecnologías de imágenes recientemente desarrolladas, los investigadores del Monash Biomedicine Discovery Institute han revelado hoy (21/9) cómo Candida albicans, un hongo común, evade las respuestas inmunes. Según los investigadores, esto implica un cambio de forma «parecido a un extraterrestre» que permite que el hongo salga de las células inmunitarias.

El artículo publicado en la revista Cell Reports, dirigido por la profesora Ana Traven y el estudiante de doctorado Françios Olivier, describe cómo Candida albicans usa un filamento similar a una espada para involucrar moléculas de toxinas y vías de muerte celular que dañan las membranas de las células inmunitarias, lo que le permite escapar y untado.

La tecnología de imágenes, desarrollada por Olivier en colaboración con Monash Micro-Imaging, permite localizar los hongos que escapan en tiempo real. Según Olivier, este estudio fue posible gracias a la automatización del análisis de imágenes y al aumento de la potencia de procesamiento de la computadora : «Pudimos aprovechar una gran cantidad de datos que proporcionaron información sobre este mecanismo de escape inmunológico».

Candida es una levadura que a menudo vive en el tracto digestivo y la boca humanos, así como en los órganos urinarios y reproductivos. Por lo general, no causa enfermedades en su huésped, pero bajo ciertas condiciones, puede cambiar a una forma dañina. Candida albicans sigue siendo una causa común de enfermedad potencialmente mortal en la UCI, pacientes postoperatorios y con cáncer. El sistema inmunitario tiene un tipo de célula particular, llamado macrófago, que es responsable de engullir a los invasores (bacterias, hongos, células cancerosas) y desencadenar respuestas inmunitarias. Candida albicans escapa de los macrófagos al transformarse en células largas similares a filamentos. Este escape conduce a la propagación del hongo. En el proceso, se desencadenan respuestas inmunitarias que pueden ser dañinas si no se controlan.

Según el profesor Traven, atacar el hongo mientras se escapa «presenta una vía terapéutica prometedora, ya que evita la propagación de la infección y tiene el potencial de amortiguar la inflamación». Hasta ahora, los mecanismos detrás de este escape no han quedado claros ya que los investigadores no han podido estudiar esta maniobra de escape en detalle. Ahora pueden. El equipo de investigación desarrolló una plataforma de imágenes de células vivas que, en tiempo real, mapea el escape de Candida de los macrófagos, revelando varios mecanismos de escape.